Vincenzo
Estaba saliendo de casa cuando llegó Marcus.
- Vincenzo, mi compañero, hace tiempo que no hablamos... - dijo.
- Créeme, Marco, es un alivio para mí... - le dije.
- Siempre tienes un gran sentido del humor, ¿verdad? Vamos al pub, quiero saber cómo va mi casa, o mejor dicho, nuestra casa de lujo.
- Tu casa, esta casa no es mía y nunca volverá a serlo... -dije.
- ¡Vale! Como quieras. Vámonos... - dijo, y yo también me vi obligada a volver. Fuimos al bar y nos sentamos.
- ¿Has visto que Re