Vincenzo
Después de recoger a los niños del colegio, fuimos a dar un paseo con ellos. Dimos una vuelta y tomamos un helado, luego volvimos a casa, porque tenía una cita importante con Mauro y no podía faltar. Estaba nerviosa y curiosa por saber que tenía que decirme, espero que no sea otro problema en el que me tenga que meter. Pero, ¿sabes cuando tu sexto sentido te dice que no es algo bueno? Pues el mío me decía que no era algo malo, era algo peor... No sé por qué, pero lo sentía por dentro.