Malú
Lorenzo me pidió hablar conmigo, así que aproveché que Ravi estaba con su abuelo y las niñas dormidas. Para estar un poco más tranquilos, las llevamos a su habitación y hablamos.
- Así que ángel mío, cuéntamelo todo, no me escondas nada... -dije, sentándome en un sillón del dormitorio.
- Entonces mi ángel... - dijo riendo y sentándose también... - Me río, pero el tema es serio, se trata de Isabela.
- Qué le pasa a esa serpiente Lorenzo? No me vas a decir que también quieres que entienda su