Malú
Después de desayunar fui a ordenar a las niñas mientras Vincenzo ordenaba con Ravi. Luego se quedaría con ellas para que yo pudiera arreglarme.
Eran tan monas que a todo el mundo se le caía la baba, sobre todo al abuelo, que hacía siglos que no las veía...
Vincenzo se ponía tonto cuando los veía así, no paraba de babear, le brillaban los ojos. Creo que quería llorar pero se contuvo, se hace el duro pero en el fondo Vincenzo conoce a un mantequilla que quiere a sus hijos y siempre se emocio