Vincenzo
Entramos en el despacho y nos sentamos. Les ofrecí a todos un whisky y empezamos a charlar.
- Bueno, Vincenzo, nos hemos enterado de que has vuelto al negocio, pero ahora con mucha discreción, porque tienes familia? - dijo Mauro, uno de los clientes.
- Sí, no hay forma de que mi familia sepa que estoy aquí de nuevo... - le dije.
- Lo que pasa es que sabemos que con vosotros esto es una gran fuente de beneficios. Y como somos clientes fieles y queremos descripción, estamos muy contentos