PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 26. Tú no eres nadie para mí
PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 26. Tú no eres nadie para mí
Sin embargo, la primera reacción increíblemente no fue la de Ranger ni la de Gabriella, sino la de Lionetta golpeando aquel extremo de la mesa con los puños con la mayor de las rabias.
—¡Tiene que ser una maldit@ broma, ¿verdad!? —gritó exasperada mientras Umberto la miraba con satisfacción—. ¡Este tipo no es nadie! ¡No es absolutamente nadie! ¡Solo un socio menor que jamás va a escalar en la familia! ¡Un maldito pelagatos!
Y aunque Gabriel