PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 27. A quemarropa
PEQUEÑA REBELDE. CAPÍTULO 27. A quemarropa
Gabriella lo vio caer a pocos metros de ella, inconsciente, pero su rostro no mostró ni el más mínimo cambio mientras dos hombres armados lo levantaban por los brazos y lo acercaban aún más, dejándolo tirado a sus pies.
Lo que siguió fueron los gritos de impotencia de Lionetta mientras Amadeo la sacaba de aquel tan codiciado sitio en la mesa de los Salvatore y la arrastraba sin miramientos hasta dejarla junto al hombre inconsciente.
Si creía que la hum