LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 45. Sin justificaciones
LA TRAMPA PERFECTA. CAPÍTULO 45. Sin justificaciones
Era como una punzada, violenta y dolorosa en su subconsciente, como si alguien estuviera tratando de arrancar con un garfio sus más antiguos recuerdos.
En el mismo momento en que Sebastián se acercó a aquella mujer y ella se le echó al cuello con lágrimas en los ojos, fue como si estuviera dando un paso extraño, uno que lo hacía pasar de una realidad a otra en un solo segundo.
Retrocedió con un gesto vivo, apartándose para mirarla a la cara,