CAPÍTULO 47. Arrebato de celos...
Rafael:
«¡Si no me equivoco, ese fue otro arrebato de celos!», recapacité en silencio, mirando a Sofía caminar hacia los baños. Pedí permiso, me levanté del asiento y caminé detrás de ella hacia la misma zona.
Esperé afuera, que Sofía saliera del baño y la tomé de la mano con fuerza, buscando un lugar apartado en donde hablar con ella, sin interrupción. Le arrastré por un pasillo largo, hasta que salimos a un espacio abierto, como especie de terraza.
—¡Suéltame Rafael! —Gruñó ella enojada, s