CAPÍTULO 17. "Lo que se hereda no se hurta"
Rafael:
Después, casi para concluir el evento, fui llamado por Reyner, para presentarme a las dueñas de la Naviera, como lo que era, el dueño de la Hacienda Los Rincones y uno de sus mejores clientes en la Ciudad.
Cuando la madre de Sofía estuvo de frente a mí, al parecer recibió una fuerte impresión. Ella abrió con tanto asombro sus ojos, que parecían dos platos. Realmente, se veía impactada y no sé por qué. Debido a esto, titubeó y se presentó con una voz trémula.
—Es-es-Estefanía Bor-Borb