En ese momento, en el octavo piso, Andrea no tenía idea de que había sido injustamente acusada.
Mariano, el director de la constructora, se acercó con una copa para brindar con Vicente.
Andrea permanecía al lado de Vicente, sonriendo cortésmente.
—Abogado Gazitúa, tan joven y talentoso. ¿Ya tiene novia?
Captando la intención de Mariano de presentarle a alguna mujer, Andrea tuvo que contener la risa.
Vicente reaccionó rápidamente.
—Ya tengo una chica que me interesa, estoy cortejándola.
Al oírlo,