José se sirvió otro tazón de arroz y levantó la mirada hacia ella.
—Señorita Castro, su amiga se peleó ayer con cuatro hombres y terminó en la comisaría. Uno de ellos parece ser su esposo.
Andrea comprendió inmediatamente la situación. Seguramente Miguel y sus amigos habían ido al bar de Luciana, ella los encontró y comenzaron a discutir por su causa.
—¿Y por qué no me llamó para que fuera a pagar su fianza?
—Su primo fue a recogerla, creo que es abogado. Conoce bien las leyes y dijo que iba a d