Al escuchar esto, Dante se enfureció más: —¿Sin posibilidad de ganar? ¿Quién te crees que eres? ¿Acaso la ley la escribiste?
Vicente sacó una tarjeta de su bolsillo.
—Olvidé presentarme. Esta es mi tarjeta.
Vicente colocó la tarjeta sobre la mesa. Dante la tomó con desdén para mirarla, pero quedó paralizado.
—¿Vicente? ¿Ese famoso abogado estrella de los últimos años? ¿Tú?
Vicente arqueó una ceja: —¿Algún problema?
Mario y Tadeo intercambiaron miradas mientras Miguel tomaba la tarjeta de la mano