Andrea corrió y abrazó a Nora, mientras Vicente se acercó a Manolo dándole una palmada en el hombro.
Al ver a Andrea, Nora no pudo contenerse más y rompió a llorar.
— Todo es mi culpa, todo por mi incompetencia. Si hoy me hubiera esforzado más, si hubiera estado mejor preparada, tal vez habríamos ganado el caso y Rafaela no habría...
La voz de Nora sonaba terriblemente ronca, su cuerpo entero temblaba.
Lloraba con tanta intensidad que apenas podía respirar, una imagen que partía el alma.
Andrea