En la memoria de Andrea, Miguel nunca había sido una persona paciente.
Incluso cuando ella le pedía que le tomara fotos, siempre decía que no sabía hacerlo.
Viendo esta escena ahora, Andrea comprendió que no era que le faltara paciencia, sino que no tenía paciencia para ella.
Tampoco era que no le gustara el parque de diversiones, simplemente no le gustaba venir con ella.
Andrea apartó la mirada y de repente perdió el apetito por el filete en su plato.
Vicente regresó del baño, con mejor color p