Micaela Stevens
Espero afuera con el resto de las personas hasta que la chamana, el cacique y el curandero de la tribu salgan.
—Fue un tiro limpio, solo se sacó la flecha y se suturó la herida — gracias reina luna, suspiro — suerte que no unos centímetros más a la derecha — asiento hacia el cacique avergonzada, esto deja más que claro los problemas entre nosotros, aunque no fuese a propósito — puedes pasar a ver a tu esposo, luna.
Asiento, esto demuestra las rencillas que hay entre nosotros,