Micaela Stevens
Odio su maldita sonrisa de superioridad, sonríe de lado como la pregunta que le hago fuera lo mas estúpido que ha escuchado en su vida.
—No tienes salida de aquí y lo sabes, eres mi esposa y necesito de ti ahora.
Arrugó la cara, no se de que tontería me habla.
—Debo partir, necesito que recibas a los lobos que vienen en camino y organices la manada para que se mantengan dentro de la cueva, aquí somos invisibles a cualquier tecnología que nos quiera rastrear, Robert como mi be