Micaela Stevens
Que rico es vivir en el paraíso! En este preciso instante me encuentro en una especie de posa de agua dulce en el medio de la isla, hay una pequeña cascada, de unos diez metros de alto, de dónde justo ahora está apunto de lanzarse Baltazar.
En mi mano tengo una piña colada y estoy sumergida en el agua a medio cuerpo, bebiendo y viendo a mi esposo hacer acrobacias. Mi esposo! Jamás pensé que a mis dieciocho años diría eso.
Y mucho menos pensé que serían un lobo, alfa de los alfas