Las luz solar me despierta dándome de lleno en rostro, con la manta intento cubrirme pero el resplandor es tan intenso que es imposible.
Me remuevo y comienzo abrir los ojos poco a poco, Doy un gritito al moverme y sentir el dolor agudo en mi pelvis — Puta madre — me siento con delicadeza y veo a mi alrededor, sigo en el mueble del recibidor, solo que cubierta con una manta suave, y obviamente totalmente como Dios me trajo al mundo.
Baltazar no está a la vista, me debo levantar para buscar u