Capitulo 28

Micaela Stevens

Tocó mi garganta, joder... ¿Hay posibilidad de que me quedé muda? ¿Su enorme miembro puede lastimar mis cuerdas vocales?

— ¿Que sabor te gustó más? — escucho que me hablan pero mi mente sigue en su gran pene hundiéndose una y otra vez hasta mi garganta — ¿Señorita Stevens?

Una mano aparece moviéndose en mi campo de visión y me saca de mi pensamientos pervertidos, la señora que se va encargar de hacer el pastel de bodas está frente a mi con cuatro tipos de pasteles diferentes, y
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