Micaela Stevens
Tocó mi garganta, joder... ¿Hay posibilidad de que me quedé muda? ¿Su enorme miembro puede lastimar mis cuerdas vocales?
— ¿Que sabor te gustó más? — escucho que me hablan pero mi mente sigue en su gran pene hundiéndose una y otra vez hasta mi garganta — ¿Señorita Stevens?
Una mano aparece moviéndose en mi campo de visión y me saca de mi pensamientos pervertidos, la señora que se va encargar de hacer el pastel de bodas está frente a mi con cuatro tipos de pasteles diferentes, y