Baltazar Licaon
— No me comas, no me comas lobito.... — susurra, pero no puede hacer nada, está debajo de mi.... Es tan jodidamente pequeña, con un mordisco arrancaría su cabeza..
Veo sus ojos como la luna y decido terminar de jugar, lamo su mejilla y mientras cierras sus ojos me convierto de nuevo en humano.
— Buu... — Digo sobre ella, quien abre los ojos y me ve de arriba abajo, se pone roja como un tómate y sonrío al saber que ahora estoy desnudo.
— ¿Eras tú? — pregunta aún debajo de mi,