Mundo de ficçãoIniciar sessãoCHASTITY
Me enjuago las manos como si estuviesen más mugrientas que las calles más desoladas y perdidas de los Ángeles, ¿cómo se me ocurrió pensar que en algún momento podría zafarme de las garras de la mafia roja? Y ahora estaba metida en un baño elegante, impregnado de perfume femenino del caro pero de puta, con Lukyan resguardando la puerta, observo mi reflejo a través del espejo y hago una mueca. Luego de que Edmon amenazara al tipo rubio con la







