POV de Carmen
Me desperté al día siguiente con la cabeza pesada y el corazón inquieto. Los rayos de sol se filtraban por las cortinas, pero no traían la calidez usual. Sentía que el frío de la noche aún se aferraba a mi piel, como una advertencia de que algo oscuro se cernía sobre mí. Mi mente volvió al encuentro con Xavier, su mirada penetrante, las palabras que no habíamos dicho y, sobre todo, el desmayo que me había dejado con más preguntas que respuestas.
Sabía que no podía seguir ocultando