POV de Carmen
Había algo en el aire que me hacía sentir inquieta mientras esperaba en la pequeña cafetería en la esquina de la plaza. Mi pie tamborileaba suavemente contra el suelo, un reflejo involuntario de la tensión que se acumulaba en mi interior. No estaba segura de cómo se lo iba a decir, pero sabía que tenía que hacerlo. Luvita merecía saber la verdad, aunque significara remover viejas heridas.
Finalmente, vi a Luvita entrar por la puerta. Su rostro se iluminó al verme, y no pude evitar