POV de Alejandro
**Desde el momento en que Alejandro y yo llegamos a la villa, supe que algo en él se había relajado, como si este lugar tuviera el poder de disipar las sombras de su pasado. Me resultaba reconfortante, pero a la vez intimidante, la forma en que su expresión se iluminaba al pisar esos terrenos familiares. Aquí estaba mi Alejandro, un hombre que parecía resurgir entre recuerdos enterrados de su infancia y juventud, rodeado de la historia de su familia.**
Pero entonces, conocimos