POV de Alejandro
Aquella noche, después de esa conversación con Carmen frente a la chimenea, me quedé despierto mucho tiempo después de que ella se durmiera en mi hombro. Mi mente daba vueltas a cada palabra que habíamos compartido, a cada miedo y esperanza que habíamos puesto sobre la mesa. Sentía que, por fin, habíamos alcanzado un punto de comprensión, un terreno común en el que nuestras almas se encontraban sin las barreras de inseguridad que solían interponerse.
Sin embargo, sabía que toda