Ashley
Estoy tan concentrada en mi nariz que ni siquiera noto el quinto demonio hasta que lo tengo sobre mí.
Él me agarra del cuello y evita por completo que grite pidiendo ayuda, ya que Uzziel y su hermano están concentrados peleado contra los dos demonios restantes, que se mueven tan rápido con esos cuchillos que puedo ver varias heridas en ambos antes de que el demonio me lleve fuera de la casa.
-No era mentira lo de la profecía. Realmente te necesitamos, pero no necesitamos a esos lobos.-