Él.
Tan guapo y alto como lo había visto la noche anterior.
El horror brilló en los ojos de ella, no obstante él no sonrió como solía hacer siempre, por el contrario, parecía confundido así que miro de pies a cabeza a Katra, a continuación sonrió con malicia y dio un paso hasta ella.
- ¿Qué haces aquí?
Sus ojos seguían en ella pero Amedea lo interrumpió con el ceño fruncido.
- ¿Se conocen? No me lo habías dicho Katryna, arruinada mi sorpresa -Dijo haciendo un puchero antes de sonreír burlona.
N