Bless entró en la habitación de Katryna y la encontró sentada en la cama mirando al vacío fijamente, ya había notado lo despistada que había estado todo el día y el fuerte olor a fresas le había dado una pista de lo que pasaba sumándole los anteriores síntomas que había visto anteriormente.
—Venga levántate mujer, yo pensaba que ya estabas lista Katra, ni siquiera te has vestido.
—Realmente no tengo muchas ganas de ir.
— ¿Estás oyendo lo que dijiste? Amy te mataría, es más vendría personalmente