— Te prometo que todo va a estar bien nena — Rick tomó la mano de su chica mientras el médico en la habitación terminaba de acomodarlo todo — No estés asustada, estoy aquí contigo.
Raquel asintió, el doctor carraspeó, le pidió a Rick que se apartase, e inyectó alguna sustancia anestésica en el rostro de Raquel. La chica comenzó a dejar de sentir su lado derecho del rostro. Miró su reloj durante diez segundos y luego habló.
— Cortaré un poco de piel de tu muñeca, es muy pequeño, así que sanará e