¡Aquello no era normal!
Raquel tragó profundamente mientras caminaba hacia atrás sin despegar la mirada de los cinco lobos que estaban fijamente mirando dentro de su propiedad. No eran de la manada, podía notarlo, ya que no llevaban el colgante representativo que había indicado Rick hacía unas semanas.
Raquel pensó en que debería informar a Rick de que había lobos extraños rondando alrededor. La chica tomó a su hija en brazos y esta protestó ligeramente mientras era llevada dentro de casa. Los