Pov Amaya
Salí a dar un paseo por la manada, tenía a cuatro doncellas conmigo y a una docena de hombres a mi alrededor.
Hardick a veces exagera en algunas cosas, pero amo que sea así conmigo.
Llego a un bonito parque lleno de niños que corren de un lado a otro, busco un lugar cercano para sentarme y me quedo allí observando los juegos y el lugar.
En algún momento veré a mi cachorra jugar allí, dominante y posesiva como su padre.
—¿Es usted la Luna?
Se acerca una niña, con un vestido algo sucio