Pov Amaya
Salimos de aquella pequeña casita, espero que la anciana se encuentre bien, no quiero que nada malo le pase por mi culpa.
—Oye, ¿estás bien?
Solo asentí y seguí caminando. Estaba feliz por la noticia, claro que sí, pero algo más se estaba instalando en mi interior.
Lágrimas de tristeza se deslizaron por mis ojos, Hardick posiblemente ya ni me quiere a su lado y yo soy lo suficientemente orgullosa para querer retenerlo con un hijo.
Por ahora, solo saldré primero de aquí y después