Pov Hardick
Ella se acostó en silencio, toda vestida hasta el cuello, me pareció una exageración, pero no podía hacer nada.
Me fui a bañar y al salir, ella ya estaba sentada en la cama.
—Amor...
—Acuéstate.
Eso hizo que mi polla diera un respingo, mientras rápido me meto en la cama quitándome la toalla.
Su mirada lujuriosa me mira a detalle, amo esta versión pervertida de ella.
Saca una cinta de algún lado y la veo caminar hacia mí con ella.
Cubre mis ojos y escucho el sonido de metal c