Pov de Hardick
A la mañana siguiente me despierto sintiendo un peso extra encima. Al abrir los ojos la veo a ella sentada sobre mí a horcadas.
—Buenos dias— me dice con una brillante sonrisa, paso mis manos por sus piernas subiendo por su costado y tomando sus hermosos senos en mis manos.
—No no nada de eso, debemos pararnos, tu mamá ya vino un par de veces a tocar la puerta.
Me dice pero allí está de nuevo ese hermoso rubor que antes nunca había tenido.
La atraigo hacia mí y la beso,