Pov Hardick
Sigo deborando sus hermosos senos donde sus aureolas rosadas están ahora rojas por mi ataque.
Nuestros roces se hicieron más rápidos, mientras sus gemidos salen apresurados y fuertes.
Ella se tensa y por un momento y sin preambulos se empuja en mí con un fuerte sentón, cierra los ojos con fuerza dejando salir su dulce liberación que sale deliciosa llenándome de ella y apretándome con cada espasmo.
Al salir de la bruma de su orgasmo coloca sus manos en mi pecho empujando haci