VICTORIA
La puerta de la oficina se abre con un crujido, y mi rabia se desata como un huracán. No pienso, simplemente yo me abalanzo hacia esa con ganas de destruirla.
Morgana está allí, disfrutando de sus besos, de lo que yo quiero, no la soporto para nada y sin pensarlo, la tomo del cabello, la jalo hacia mí y le doy una bofetada que la hace retroceder. Sus ojos me miran con sorpresa y furia.
Hasta yo me sorprendo de lo que hago pero no me detengo, le doy dos mas que le dejan la mejilla ardie