PLANIACIONES.
VICTORIA
El camino hacia el hospital de Alan está bordeado de árboles altos y frondosos. Cuando llego al hospital, el aire huele a desinfectante y a esperanza. Acaricio mi vientre, sintiendo la vida que crece dentro de mi y me encamino por el pasillo porque se donde esta su oficina.
El edificio de ladrillos grises se alza imponente. El vestíbulo es amplio, con sillas de plástico azul y un mostrador de recepción. La secretaria, con gafas y una sonrisa amable, me indica que puedo pasar.
Entro en l