ZARCO
Morgana se ve impactada, su rostro pálido, y comienza a hablar, pero no puedo escuchar sus excusas. Siento que entre al mar y tengo encima mil toneladas de agua.
—"Tú me engañaste—le digo, mi voz llena de dolor y rabia— "Sabes que no estás embarazada. ¿Por qué me mentiste?"
Morgana intenta hablar, pero no puedo escucharla. Me doy la vuelta y me dirijo hacia la casa, necesito hablar con sus padres.
Los encuentro en la sala, sentados en el sofá. Me miran con preocupación, saben que algo est