ZARCO
Conduzco directo a la casa de Morgana, mi corazón late con rabia contenida. No sé por qué siento esta furia, solo sé que tiembla todo por dentro, como si mi alma estuviera en llamas. Necesito hablar con Morgana, ahora mismo o estallare, de eso estoy seguro. La ira me consume, me ahoga, me impide pensar con claridad.
Mientras manejo, mis manos aprietan el volante con fuerza, mis nudillos blancos de tensión. Mi mente es un torbellino de emociones, pero no hay pensamientos claros, solo una s