>>> Reina Luna Adalet:
¡Mi corazón latía desenfrenado, como si quisiera escaparse de mi pecho!, me sentía nerviosa, carajo… ¡Mis manos estaban sudando!
Mis ojos se posaron en el cielo… Era una magnífica noche, y no, no cualquiera noche.
Mientras caminaba por ese hermoso sendero empedrado y árboles altos en ambos costados que mecían mi largo cabello rubio suelto, mis ojos verdes esmeraldas se posaron en la luna.
Una luna dorada, magnífica, más bella que ninguna otra para los hombres lobo