—¡Ja! ¡No te creas tanto, Zefor! —desvió Adalet su mirada. Sus ojos en dirección al agua de un costado… La luz dorada de las farolas iluminaba tenuemente, mostrando su reflejo lleno de nerviosismo.
La hembra trató de mantener la calma. Y levantó la mirada, volviendo a ver en dirección de ese Alfa, pero… ¡Entonces lo vio ingresando al agua, totalmente desnudo!
—¡Hey! ¡Mantén distancia!, dijiste que solo querías relajarte —lo señaló ella, pero… Fue inútil, Zefor ya estaba acercándose hacia s