>>> Adalet:
—¡¿Por qué haces eso?! —me quejé, con los ojos llenos de frustración.
—Porque me gusta verte así… temblando, jadeando, a punto de rogar, Luna~ —me respondió, lamiéndose los labios y mirándome como si fuera su exquisita presa.
Entonces, Zefor se levantó, y comenzó a desabrocharse el cinturón… Me quedé inmóvil, viendo en dirección de su masculinidad fijamente… Tragué saliva, sentí mi cuerpo aún más caliente… Y… vi cuando su miembro erecto salió, grueso, palpitante, con la punta h