>>> Adalet:
—Shhh… —me susurró Zefor—. Aún no termino, mi Luna. Apenas comienzo.
Mis piernas temblaban sobre la baranda, y mis pezones estaban tan duros que dolían.
"Ah~ carajo… Este maldito Alfa, ¿en serio se atrevería?"
Pensé, mordiendo levemente mi labio inferior, sintiendo cómo mi cuerpo ardía de deseo que no podía contener.
Mis muslos brillaban con la humedad que él mismo había provocado, y mis caderas temblaban, buscando su contacto… Pero ese lobo maldito me dejaba así, al borde d