Leonard
El aire está denso. No por el clima, ni por el bosque que nos rodea, sino por la tensión que flota entre nosotros.
Somos seis.
Seis contra todo un ejercito que tiene armas que ni siquiera sabemos, pero nosotros también tenemos un poder que ellos no conocen, ya no hay maldición que me detenga.
Ni a mi ni a los cinco que me acompañan.
Evelyn, la hechicera blanca, Sebastián, dos de nuestros guerreros más leales… y yo. Caminamos en silencio, semi-convertidos, envueltos en un campo protector