Evelyn
El vacío, por extraño que sea, es lo único que me acompaña ahora, lo único que percibo con certeza en medio de esta bruma de rabia y dolor que no consigo tan siquiera entender.
Y es que el dolor… El dolor ya no se siente de la misma manera. No sé si es porque mi cuerpo se ha acostumbrado o si simplemente algo dentro de mí ha decidido dejar de luchar. No hay diferencia entre el frío de la piedra y mi propia piel. No hay diferencia entre estar dormida o despierta. Todo es lo mismo. Todo es