Leonard
Evelyn finalmente se rinde ante mí. Lo hace y se entrega de una manera que tiene a mi lobo rugiendo y ronroneando en partes iguales.
Puedo notar el temblor en su piel mientras le quito la ropa, el estremecimiento cuando mis dedos recorren la piel desnuda, la firma en que exhala y cuando la tengo desnuda… por la diosa que nunca había deseado tanto a una mujer.
Nunca me había sentido tan conectado con alguien en toda mi vida. La marca sobre su cuello brilla y yo siento un latigazo de deseo