Ragnar
Los gritos de la chica rebotan contra las paredes de piedra.
Su cuerpo tiembla, la sangre resbala por su ceja, manchando el suelo con gotas oscuras.
Clara.
La maldita Clara .
La estúpida que ayudó a mi loba a escapar.
Mis dedos se tensan alrededor del mango de mi látigo mientras la observa, encadenada a la pared de la mazmorra, con su cuerpo cubierto de moretones.
— No sé nada más… —jadea, su voz rota, apenas audible.
Mi sonrisa se ensancha.
Porque sé que miente .
Doy un paso adelante, d