Capítulo 126: Errores y sufrimiento.
—Tu debes de ser mía…tan solo mía…y no lo aceptaré de otra manera. Nacimos juntos, estaremos juntos…y moriremos juntos, Génesis. — decía Giles Levana sobre los labios de su gemela, para luego besarla con fiereza.
Cerrando los ojos, y sin lograr sacarse a Giles de encima suyo, Génesis derramó lágrimas. Aquello la heria profundamente; lastimando su alma más allá de lo que podía soportar. Llamando a Artem Kingsley en su mente, la loba blanca lloró desconsolada, sintiendo los labios de su hermano s