Capítulo 125: El rechazo.
—Al fin te encuentro solo, Artem, quiero presentarte…a nuestro hijo. Este niño, es tu heredero. — aseguraba Ayla Kale, sosteniendo a su falso hijo entre sus brazos, mientras sonreía con un deje de crueldad.
Sintiendo el olor de ese infante, Artem retrocedió un par de pasos. Aquello no era posible, durante todos esos años que estuvo sometido a la voluntad de la falsa luna de piel morena, no lograron engendrar hijo alguno.
—Eso es imposible, ¿Por qué debería de creerte?, me fui hace mucho dejándo